Es la gente aunque no me lo crean

Muchos se me acercan y me comentan que desean invertir en “la internet”, que se dan cuenta que en el mundo los negocios realmente importantes se están moviendo por ahí.

Columna Revista Semana.

Quieren que les diga qué deben comprar, qué cosa es la se debe traer de China para vender aquí, cuál es el aparato que deben pedir para llenar un montón de contenedores y venderlos. La respuesta que les doy casi siempre hace que me digan “hippie” y piensen que no les quería contestar, pues yo siempre les digo que el verdadero negocio en la economía de “internet” es invertir en la gente. Hoy decidí aprovechar este espacio para explicar en detalle las razones por las que digo esto, así dejan de pensar que no les estoy ocultando algo.

Más que la economía de “la internet” yo diría que vivimos la del “conocimiento”, los países, ciudades y empresas que más gerencian y gestionan el conocimiento, son las que más valen hoy día.

Para poder crear conocimiento nuevo, se necesitan personas con capacidad de análisis y solución de problemas, estas personas se obtienen de sistemas educativos que fomenten estos valores y otros tales como la colaboración, el trabajo en equipo, la investigación, la capacidad de mejora continua y muchos otros por el estilo, esas personas solo se pueden obtener de dos formas, trayéndolos de otro lugar o haciendo que el sistema educativo las genere localmente, o sea que la inversión debería centrarse en lograr el mejor recurso humano posible (es decir…gente ).

Supongamos que ya tenemos el recurso humano idóneo, ahora necesitamos un sistema económico que fomente la generación de nuevos negocios basados en conocimiento, que logre que aquellos que tienen la capacidad de crear estas cosas, se encuentren con un ambiente económico que no los rechace y haga que esos futuros empresarios desistan. Lograr un ambiente así requiere un sistema bancario capacitado en negocios sofisticados, que sepan ir más allá de pedir la casa o el carro como un aval, que puedan crear mecanismos de financiación basados en garantías o apalancamientos, que se basen en esquemas financieros donde el riesgo se disminuya sin pedirle un riñón al emprendedor. Para todo esto se necesita gente altamente capacitada y conectada con el sistema mundial (o sea…gente).

Asumamos que también tenemos lo anterior, ahora es clave tener un sistema regulatorio y jurídico que garantice transparencia, reglas claras y que se mantengan iguales en el tiempo, un sistema que genere confianza, unas instituciones políticas que legislen de forma cónsona con esta forma de ver el desarrollo, una ciudadanía involucrada y que participe, que no permita que sus mandatarios se desvíen de la senda que se trazó, en fin una democracia participativa y operante, la cual solo puede existir si los ciudadanos que la conforman son gente capacitada, con un amplio contexto social, cultural, económico, tecnológico y de toda índole (en esencia…gente).

Supongamos que todo lo anterior existe, que tenemos mucha suerte y que contamos con todo lo anterior, debemos entonces crear un ambiente en el país, que atraiga a los creadores mundiales, a las personas que generan los contenidos que harán parte de las propuestas de valor de los nuevos emprendimientos, tenemos que crear un espacio vibrante que haga que esas personas, que están acostumbradas a vivir en lugares estimulantes, llenos de diversidad de culturas quieran venir a aquí, y todo eso se logra con nuestra gente, con nuestros creadores y creativos, con nuestros innovadores sociales, ingenieros y científicos, son ellos los que crearán los contenidos que atraerán a sus pares de otros lugares del mundo (de nuevo, todo esto es gente)

En resumidas cuentas si uno desea hacer negocios en esta economía del conocimiento, debe invertir en la gente, si no lo hace se corre el riesgo de terminar trabajando para los que sí lo hacen y depender de que suba o baje el precio de algún commodity (que es en el negocio que terminamos metidos, por no poder generar unos con base en el conocimiento) mientras vemos los verdaderos negocios pasar frente a nuestras narices.

Paola Colmenares y el toque femenino en la industria musical

Esta mujer, una de las más influyentes de Latinoamérica en la música y el entretenimiento, ha sido reconocida por su trabajo y los logros que ha obtenido desde la dirección de la plataforma VidaPrimo. Ella aprovecha para hacer un llamado a que se reconozca el trabajo femenino en la industria.

Nota del Espectador Colombia

En una industria como la de la música en la que la participación de las mujeres históricamente ha sido muy baja, y por lo general se cree que han sido los hombres quienes ocupan importantes cargos y cierran millonarios contratos, muy pocas veces se reconoce el trabajo que han hecho las mujeres como compositoras, ingenieras de sonido, productoras, abogadas, A&R, grandes ejecutivas, directoras o gerentes a cargo de multinacionales y sellos nacionales e internacionales.

Por esa razón, es importante destacar a las mujeres líderes que han transformado las industrias donde ejercen a lo largo del año, para así ratificar su trabajo y aporte. Una de estas cabezas visibles es Paola Colmenares, quien se ha convertido en una de las mujeres más influyentes de Latinoamérica en la música y el entretenimiento. Colmenares es pionera en la defensa y promoción de los derechos de autor y conexos para artistas, empresarios y mánagers independientes en la región, y una de las ejecutivas que ha estado detrás de grandes éxitos de la música urbana a nivel mundial.

Desde 2015, Paola Colmenares inició las operaciones de VidaPrimo y Cinq Music en la región, dos marcas especializadas en música, apostándole al desarrollo de la industria creativa con importantes clientes como Pina Records (Natti Natasha, RKM & Ken-Y, Plan B), Rancho Humilde (Natanael Cano, Porte Diferente, Ivonne Galaz), Andy Rivera, Ñejo, Full Harmony (Laya Kalima, Moize), White Lion (Darell, Sinfónico), Haze, Spiff TV (Anuel AA), PJ Sin Suela y Providencia, entre otros, cosechando resultados positivos para la industria.

Gracias a su gestión, liderazgo y resultados junto al equipo que ha consolidado, Colmenares fue ascendida hace unos meses a los cargos de General Mánager para VidaPrimo a nivel global y General Manager para Cinq Music en Latinoamérica.

Parte de su dirección se vio reflejada en los resultados de 2020 desde VidaPrimo y Cinq Music en donde se tuvieron impresionantes logros, como los 23.5 billones de vistas totales en los canales que pertenecen a la MultiChannel Network, es decir más de 3.5 billones de vistas comparado con el 2019.

Gracias a la gestión de Colmenares, Andy Rivera, Rancho Humilde, Ñengo Flow y Natti Natasha se consolidaron como los canales con más vistas durante 2020.

Además, el sello Pina Records logró obtener el Premio Diamante al alcanzar más de 10 millones de suscriptores en su canal de YouTube, convirtiéndose en uno de los pocos sellos en tener este premio.

Otro de los logros importantes de Paola Colmenares es haber apostado por la internacionalización de géneros como la guaracha, que llegó al programa Foundry de YouTube de desarrollo global de artistas al seleccionar a la joven DJ Samanta Duque.

Con más de 20 años en la industria musical, Paola Colmenares Bonilla comenzó su carrera en el sector como gestora cultural. Posteriormente fundó Colmenares Group, firma en la que ha desarrollado diversos proyectos por medio de servicios como management, booking y servicios jurídicos especializados en Propiedad Intelectual y Derecho del Entretenimiento a artistas, sellos y otros empresarios del sector en la región.

Es miembro fundadora de la Asociación Latinoamericana de Managers Musicales –MMF Latam y ha participado como ponente en eventos académicos y de industria como BAFIM, MIDEM, Fluvial y Billboard. Desde 2015 ha estado apoyando el desarrollo y consolidación de GoDigital Media Group en Latinoamérica.

Paola Colmenares, General Manager de VidaPrimo y General Manager de Cinq Music Latam, invita a todas las mujeres que trabajan en este sector a ser líderes en sus áreas y hace un llamado a la industria musical sobre las dinámicas actuales en las que la participación y representación femenina sigue siendo muy baja a pesar de los esfuerzos que se han hecho.